Reflexión sobre la importancia de las expectativas sobre las
capacidades y comportamientos.
Las
expectativas pueden considerarse como las interferencias que una
persona hace a partir de una información, correcta o falsa, y que implican la
esperanza de que ocurra un suceso relacionado con la información sobre la que
se han realizado ciertos juicios o pensamientos, es decir, es una suposición
centrada en el futuro y que puede o no ser realista.
Cuando las
expectativas se instauran en un profesor los resultados que se producen varían
en función de estos, esto es, que afectan al desarrollo tanto académico como
personal de los alumnos. Y de esto precisamente trata el Efecto Pigmalión, un
experimento que realizaron Robert Rosenthal y Leonore Jacobson para llevar a
cabo lo que en psicología se conoce como
profecía autocumplida.

Éstos
comprobaron que las creencias del profesor acerca de las capacidades de sus
alumnos originan conductas que el mismo profesor espera, por esta razón se hace
especial hincapié en que los docentes sean capaces de motivar y alentar a todos
sus alumnos por igual. Esto dará como resultado un efecto directo en la
formación de la personalidad del niño, de su autoconcepto y, por consiguiente,
en su autoestima.
Así
pues, aunque el hecho de tener pensamientos y creencias acerca de las
capacidades de la personas sea inconsciente, se ha de procurar que los
profesores sean capaces de ocultar tanto los pensamientos negativos como los
excesivamente positivos y disfrazarlos de manera que todos puedan realizar las
mismas tareas y, sobre todo, que los alumnos perciban que están superando
retos, dificultades y consiguiendo éxitos por ellos mismos.
Frases y situaciones que reflejen emociones positivas en diferentes
contextos.
- Una
alumna agrede a otra en un conflicto.
Preguntar a ambas partes por lo
sucedido incitando al diálogo, hacer reflexionar a la alumna que ha agredido con
frases como: "Por qué le has pegado?", "Crees que pegar está
bien o mal?"; trabajar la empatía con ella: "Cómo te sentirías tu si
te trataran mal o te pegaran?", etc.
- Una
alumna termina la actividad muy rápido pero con esfuerzo mínimo, es bastante
mejorable.
Se le felicita por haber
terminado la tarea pero se le incita a mejorar y a seguir trabajando en ella mediante
la sugerencia de ideas, aunque dejando que llegue ella misma a la conclusión de
añadir algo más: "Te gusta como ha quedado?" "Crees que le
quedaría bien otro color/forma/dibujo…?" "Y si le ponemos algo de
esto…(gomets, color, etc.)?". No se le haría repetir ni se le pondría en
evidencia por no cumplir con las expectativas del profesor.
- Explicación
de instrucciones para realizar una actividad.
La explicación de una actividad
se basara en la reiteración y, posteriormente, comprobar que han
entendido qué se ha de hacer. Se les puede hacer partícipes mediante preguntas
al azar o a cada uno de ellos sobre lo que tienen que hacer para ver si han
estado atentos o si lo entienden e incluso, realizar pequeñas muestras en la
pizarra y/o pizarra digital en la que ellos mismos sean los protagonistas.
- Una
alumna trae chocolate para almorzar el día de la fruta.
Se le puede empezar preguntando
sobre lo que ha traído y si cree que es lo que toca almorzar. La profesora le
recordará que era el día de la fruta pero que si se le había olvidado, al día
siguiente podría traerla.
- Nuestra
compañera de nivel no comparte la importancia de programar una Unidad Didáctica
sobre la TV.
Se le exponen las razones por las
que creemos que es importante realizar este trabajo y los beneficios que puede
causar. Por otro lado, si continúa sin compartir nuestra opinión se puede
proponer realizar dos Unidades Didácticas, una sobre la TV y otra sobre un tema
que le interese a ella y preguntarles a los propios alumnos cuál quieren
realizar, haciéndoles partícipes de su propio aprendizaje.
- La
madre y el padre de una alumna no asisten a ninguna reunión.
Siempre y cuando la razón de
estas ausencias sean distintas al propio interés de los padres acerca de la
evolución educativa de sus hijos, la tutora puede proponerles realizar una
tutoría individual y adaptarse al horario de éstos o, incluso, en el momento
que vengan a recoger a los alumnos se les puede comentar algún aspecto destacable
en dicha evolución.
- Una
alumna llega tarde casi todos los días.
Motivar a la alumna a que llegue
antes para que recuerde a los padres que se levanten un poco antes o,
directamente, hablar con sus padres para incitarlos a que se esfuercen un poco
más para que lleguen a la hora y hacerles ver que esos retrasos temporales se
traducirán en retrasos educativos e incluso madurativos en sus hijos.