martes, 29 de marzo de 2016

BLOQUE III. Práctica 3.

Imagina que dos alumnas pegan a un compañero y le rompen su juguete. ¿Cómo actuarías?

         Los conflictos en un aula de infantil no han de ser vistos mediante una  visión dramática, sino que el maestro tiene que saber aprovechar dichas situaciones y transformarlas en situaciones formativas.

           En el caso, por ejemplo, de encontrarse con el caso de que dos niñas han pegado a otro niño de la clase y que, además, le han roto su juguete, hay que tener en cuenta ambas partes con el fin de resolver el conflicto de la manera más adecuada y justa posible. Para ello se pueden seguir las siguientes 5 fases:

- Parar y calmarse, eliminar pensamientos negativos y buscar oportunidades formativas en la situación planteada. Si es necesario comenzar con actividades de relajación para tranquilizar a ambas partes implicadas.

- Detener el conflicto inmediatamente e identificar el problema. Formular preguntas como: ¿qué ha pasado?, ¿quién ha sido?, ¿por qué?, ¿qué pasó antes de eso?..., para que los niños tengan la oportunidad de explicarse.

- Una vez detenido el conflicto, establecer un refuerzo positivo al niño agredido: atención, consuelo, escuchar y realizar muestras de cariño…

- Hablar con las niñas y explicarles las consecuencias negativas que tiene ese tipo de conductas y las consecuencias positivas que podría traer el cambio de actitud hacia una conducta deseada, dejar que decidan por ellas mismas el camino que van a seguir.

- Generar soluciones con la intervención de ambas partes: preguntar qué podemos hacer y ponerse de acuerdo mediante el diálogo (arreglar el juguete -si se puede-, pedir perdón…).


Realizar estrategias de resolución de conflictos en un aula de infantil es un recurso muy útil y necesario que ayudará, no solo a solucionar los pequeños conflictos que inevitablemente ocurren día a día en el aula, sino también les servirá en un futuro para resolver problemas con mayor eficacia por sí mismos.

Según la gravedad del conflicto, se puede realizar las fases de la resolución de una manera directa y rápida o darle más importancia realizando talleres o actividades más largas y detalladas. De esta manera se aprovechará el potencial educativo de las situaciones problemáticas.