Imagina que dos alumnas pegan
a un compañero y le rompen su juguete. ¿Cómo actuarías?
Los conflictos en un aula de infantil
no han de ser vistos mediante una visión
dramática, sino que el maestro tiene que saber aprovechar dichas situaciones y
transformarlas en situaciones formativas.
En el caso, por ejemplo, de encontrarse
con el caso de que dos niñas han pegado a otro niño de la clase y que, además, le han
roto su juguete, hay que tener en cuenta ambas partes con el fin de resolver el
conflicto de la manera más adecuada y justa posible. Para ello se pueden seguir
las siguientes 5 fases:
- Parar y calmarse, eliminar
pensamientos negativos y buscar oportunidades formativas en la situación
planteada. Si es necesario comenzar con actividades de relajación para
tranquilizar a ambas partes implicadas.
- Detener el conflicto
inmediatamente e identificar el problema. Formular preguntas como: ¿qué ha
pasado?, ¿quién ha sido?, ¿por qué?, ¿qué pasó antes de eso?..., para que los
niños tengan la oportunidad de explicarse.
- Una vez detenido el conflicto,
establecer un refuerzo positivo al niño agredido: atención, consuelo, escuchar
y realizar muestras de cariño…
- Hablar con las niñas y
explicarles las consecuencias negativas que tiene ese tipo de conductas y las
consecuencias positivas que podría traer el cambio de actitud hacia una
conducta deseada, dejar que decidan por ellas mismas el camino que van a
seguir.
- Generar soluciones con la
intervención de ambas partes: preguntar qué podemos hacer y ponerse de acuerdo
mediante el diálogo (arreglar el juguete -si se puede-, pedir perdón…).
Realizar estrategias de
resolución de conflictos en un aula de infantil es un recurso muy útil y necesario que ayudará,
no solo a solucionar los pequeños conflictos que inevitablemente ocurren día a
día en el aula, sino también les servirá en un futuro para resolver problemas
con mayor eficacia por sí mismos.
Según la gravedad del conflicto,
se puede realizar las fases de la resolución de una manera directa y rápida o
darle más importancia realizando talleres o actividades más largas y
detalladas. De esta manera se aprovechará el potencial educativo de las
situaciones problemáticas.
