Uno de los factores más importantes que se debe de trabajar
tanto dentro como fuera de las escuelas, es la coeducación. Ésta parte del principio de la igualdad entre sexos y la no
discriminación por razón de sexo. Coeducar significa no establecer relaciones
de dominio que supediten un sexo a otro, sino incorporar la igualdad de
condiciones entre ambos.
Así pues, partiendo
desde esta base, en infantil tratamos de actuar y de realizar actividades acordes
a este criterio. Un ejemplo de esta influencia viene dado por el cuento de
"La mitad de Juan":
"Juan es un niño que
está cansado de que los demás le digan cosas como "¿Dónde vas con esa
camiseta rosa?, ¿No ves que pareces una niña?" o "No llores, que eso
sólo lo hacen las niñas". Juan está harto de que le digan que parece una
niña, así que para ser un niño mete todo lo que le gusta y que le dicen que son
cosas de niñas a una caja y la entierra en el jardín.
Satisfecho, exclama que ya es un niño, y empieza a comportarse
y jugar a cosas de niños. Sin embargo, no se siente nada feliz, se aburre y
aunque tiene ganas de llorar se aguanta. Siente que le falta algo.
Por fortuna, aparece el hada Menta, quien consigue hacerle
ver que no existen los juegos ni las cosas de niño o de niña, sino que son de
personas. Cada uno tiene que hacer lo que le gusta sin que se lo digan los
demás."
Después de leer este cuento, se propone hacer una actividad
en la que todos los niños dispondrán de varios objetos y juguetes que tendrán
que clasificar en un mural como el siguiente:
Una vez clasificado, se le prestará atención. Como seguramente
clasifiquen varios juguetes a niños y otros a niñas, la maestra tendrá que
dirigirlos mediante preguntas a la respuesta. Por ejemplo, si un bebé está
colocado en la parte de "niñas" preguntaremos si ellos no juegan con
los bebés cuando van al rincón de la cocina o en sus casas o con sus primos. Así
sucesivamente hasta hacerles ver también a ellos que todos pueden jugar con
cualquier juguete, sean niños o niñas.










